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El centenario de la corporación y el cambio de siglo

La Burschenschaft Araucania celebró su centenario con gran alegría. La organización estuvo a cargo de un grupo de trabajo formado un año antes. Debido al gran número de hermanos de la corporación y de la asociación e invitados de Chile, Alemania y Austria que se esperaba recibir, todas las celebraciones, salvo el Katerfrühstück, se realizaron en las instalaciones del club deportivo alemán «Manquehue».

Los primeros invitados llegaron dos semanas antes del aniversario. Un gran número de hermanos de la asociación y de otras corporaciones fue alojado en la sede. Los últimos invitados se despidieron dos semanas después del aniversario, de modo que, además del programa previsto, durante todo un mes se realizaron varios encuentros y actividades no oficiales.

El programa oficial del aniversario (25 al 29 de septiembre) comenzó ya el miércoles con un acto académico solemne que incluyó diversos discursos y ponencias. En él se presentó la publicación conmemorativa del aniversario, con contribuciones de hermanos de la corporación y personalidades de la comunidad germano-chilena. El jueves se realizó una velada de bienvenida para los hermanos de la Deutsche Burschenschaft.

El Festkommers se realizó en un ambiente de gran solemnidad, con la presencia de 500 hermanos de la corporación, del cartel y de la asociación, además de representantes de instituciones germano-chilenas e invitados de nuestra comunidad. La presencia de numerosas delegaciones, entre ellas las de las corporaciones alemanas y austríacas, dio un carácter especial al Kommers. En total habían viajado 120 invitados de Alemania y Austria, pertenecientes a 56 corporaciones de ambos países.

En el baile de gala se recibió a 680 invitados y la celebración se prolongó hasta la madrugada. La última actividad de las festividades fue nuestro tradicional Katerfrühstück, cuyo desarrollo estuvo marcado especialmente por la aparición del Oberbonze, acompañado de los llamados cardenales —los antiguos Oberbonzen— de distintas generaciones. La Bierzeitung incluía los tradicionales relatos y aportes humorísticos sobre los miembros activos, además de una mirada retrospectiva a generaciones anteriores.

Poco antes de entrar en el nuevo siglo se sentían con creciente intensidad las exigencias de un mundo nuevo y apasionante. La comunicación mediante redes virtuales se había extendido por todo el mundo, al igual que el uso de Internet para informarse sobre todo tipo de temas. Esta revolución de las comunicaciones acercó al mundo. Los estudiantes de nuestro país también participaron en este proceso. Un ejemplo es el creciente número de estudiantes que intercambiaban información con jóvenes profesionales universitarios de países de todo el mundo.

En general, y salvo pocas excepciones, las últimas décadas registraron una consolidación y un desarrollo positivo de las instituciones germano-chilenas.

En el caso de los colegios alemanes, sin embargo, hubo que contar con una reducción bastante drástica del apoyo de la República Federal. Como consecuencia de la reunificación y de los costos derivados de incorporar seis nuevos estados federados, la República Federal tuvo que reducir sustancialmente sus aportes a los colegios. Prueba de ello es que, antes del cambio, casi todos los profesores de alemán provenían de la República Federal. Hoy, en cambio, los profesores enviados por ella son una excepción y se concentran en unos pocos colegios. A pesar de ello, en algunas ciudades se fundaron nuevos colegios alemanes. También aumentó el número de familias sin antepasados alemanes que enviaban a sus hijos a estos colegios, ya fuera con la intención de ofrecerles la posibilidad de aprender otro idioma extranjero o por el alto nivel académico que en general se les reconoce. Por otra parte, la disminución de las familias en las que aún se cultiva el alemán como lengua materna es un proceso normal y, por ello, imposible de detener, que también afecta la conservación del idioma en las Burschenschaften.

Por consiguiente, la Burschenschaft Araucania tampoco quedó al margen de esta problemática ni de los desafíos de su entorno. Con el tiempo, el requisito de tener conocimientos de alemán buenos o muy buenos para ingresar en nuestra corporación se flexibilizó y se adaptó al descenso del nivel. Como contrapartida, la Burschenschaft ofreció cursos de alemán para preservar nuestra tradición de cultivar esta lengua. Con el tiempo, estas clases llegaron a ser obligatorias para los nuevos Fuchsen y, en algunos casos, también fue necesario imponer a los Burschen la obligación de asistir.

La globalización propició un contacto más estrecho de nuestros miembros activos con los países de habla alemana. Los integrantes de la Aktivitas de nuestra corporación eligieron mayoritariamente Alemania como destino de sus programas de intercambio estudiantil. El convenio de amistad y trabajo con la Deutsche Burschenschaft adquirió una nueva importancia. La demanda por obtener una plaza de intercambio aumentaba año tras año, por lo que muchos estudiantes buscaron y cultivaron otros contactos. Varias Burschenschaften alemanas se declararon dispuestas a apoyar a nuestros miembros activos chilenos. Además, en 2001 se creó la Beca Araucania. Por medio de ella, la Burschenschaft entrega cada año un apoyo económico a un miembro activo para hacer posible una estadía académica en Alemania. Este intercambio regular mejora de manera importante el nivel de alemán de los miembros activos beneficiados, lo que a su vez repercute positivamente en el nivel lingüístico de toda la Aktivitas.

A partir del 12 de abril de 2000, la Fundación Dr. Christoph Martin, creada en los años setenta, recibió un nuevo impulso. Se lograron resolver las condiciones necesarias para su continuidad y, desde ese año, comenzó el trabajo orientado a su fusión con el «Fondo de Ayuda al Socio Activo» (F.A.S.A.). En el mismo Burschenrat se eligió un nuevo directorio, que debió comenzar la difícil tarea de saldar las antiguas deudas y elaborar nuevos planes de financiamiento. Después de algunos años de trabajo, con nuevos miembros y el apoyo económico de Alte Herren, miembros activos y amigos de la comunidad germano-chilena, se logró sanear la situación financiera y fue posible apoyar cada año a dos o tres nuevos estudiantes durante la totalidad de sus estudios.

Dentro de la comunidad más cercana de las Burschenschaften y Mädchenschaften cabe mencionar algunos acontecimientos destacados. En 1991 se fundó en Valdivia la Mädchenschaft Amankay, con el firme apoyo de los hermanos de la Burschenschaft Vulkania. Por otra parte, en 2004 surgió en Concepción la Mädchenschaft Viktoria. Al igual que la Mädchenschaft de Santiago, ambas corporaciones pueden mirar atrás y reconocer un desarrollo positivo. Estos acontecimientos vuelven a demostrar el interés de los miembros más jóvenes de la comunidad germano-chilena por conservar la lengua y las tradiciones de nuestros antepasados, que siguen vivas en nuestro país.

Los cambios muy profundos en numerosos ámbitos de la vida y en todo el entorno favorecieron una creciente conciencia de que la Burschenschaft debía adaptarse a este nuevo mundo para responder a las nuevas exigencias. Así, se decidió no solo modificar los estatutos, sino también reconsiderar sus raíces más fundamentales, contenidas en los principios fundamentales. Para ello se formó en 2002 la comisión de modificación de los principios fundamentales y de los estatutos. Después de muchos debates y tres años de trabajo, se alcanzó el consenso unánime que los estatutos exigían para los principios fundamentales. La modificación más importante y profunda afectó al artículo 2, que había permanecido inalterado desde los estatutos originales de la Burschenschaft y se refería al «origen germánico» de sus miembros. Este concepto, ya ajeno a los tiempos, fue eliminado del artículo, que actualmente dice lo siguiente:

«Solo pueden ser miembros de la Burschenschaft los hombres que hayan emprendido estudios universitarios y estén dispuestos a cultivar la lengua alemana y a familiarizarse con el patrimonio cultural alemán».

Estos nuevos principios fundamentales deben guiarnos hacia el futuro y mantener vivos nuestros ideales, nuestro sentido y nuestro espíritu. Conservando la lengua alemana, viviendo nuestras mejores tradiciones, apoyando a nuestros miembros como sustento de nuestro pensamiento y formando una comunidad fuerte, perseguimos nuestros objetivos por el bien de nuestra Burschenschaft y de nuestro país.

--------------------- Santiago, marzo de 2014